>Week 21 – Death in the family > Semana 21 – Muerte en la familia

…continues…

Thinking back to all the “life-defining moments” I’ve come across in my path I arrived to the realisation that, unlike the movies perfectly scripted, directed and framed crucial moments in the journey of the hero, all of them have taken place in days that looked just like today. My moments to excel have all been lived in normal days, no dramatic score music, nor extreme close-ups, nor quick edited shots from multiple cameras, dear reader.

It is me who has given the meaning of definiteness to those moments by the thoughts they allow me to reach or the character they allow me to embody or the people they have put me into contact with, not by the cinematographic quality they projected to me.

The day of the car crash was a life-defining day.

For one, I could see behind the curtains (or what I thought to be at least ONE curtain that for me gave perfect sense to the seemingly chaotic nature of circumstances) of what we believe is “the real world” of solid matter, of hard earned cash, the oposite part of the dreaming state, you see?

I could see behind ALL appearances, even the ones I’ve refused to face in myself. And what I saw is more real than life itself, so much so, that it makes it look like a very pale, bleak and vague uneventful brief dream.

I could see how we are, in fact all One, part of All That Is, just one peephole through which the Universal Mind projects its Omnipresent light, in an infinite array of peepholes. I could sense The Truth hidden in the Omniscience of Eternity and the perfect compassion found in the Omnipotence of Unconditional Love. They were flowing back through me, I was flowing back into them, at last.

The moment we were hit, after physical mind’s judgement about the other driver, I got it. That event was not supposed to be our call to die, that was always meant to be our call to really LIVE.

Mom was rushed to the ER. Had surgery due to serious internal injuries and miraculously made it through a full month inside the intensive care unit, only to come back home in bones, to months of recovery and rehab therapy. Now I’m glad to say she’s still with us fully recovered, and stronger than ever.

I went out the crash with minor scratches and only a strained left shoulder. No biggie. So I just started taking pictures of both cars as evidence, noticing an empty bottle of tequila on the other guy’s backseat, heck, even got interviewed by local TV news channel! A few days after, I met mom’s surgeon and after showing him the pictures he got very quiet, looked back at us and said, “You and your mom are living miracles, you know?”

“Yes Doc, I know, and so are you.”

The other driver is alive too. He will sport an ugly scar on his forehead for the rest of his life, he wasn’t wearing seatbelt and his airbags failed to open.

That day a part of all of us died, to let a stronger self live in their place. Just like it has always been happening inside our bodies, bubbly deaths and births in the scale of millions per day, but I’m grateful none of us made it to the obituaries that morning.

Today I’m elated to announce that there is a death in the family.

To be continued…

the sign
“Esta es la señal que estabas buscando.”

…continúa …

Al recordar todos los “momentos que definen la vida” que he encontrado en mi camino, llegué a la conclusión de que, a diferencia de las películas perfectamente guionizadas, dirigidas y enmarcadas en momentos cruciales del viaje del héroe, todos ellos han tenido lugar en días que se parecían a hoy. Mis momentos de superación han sido vividos en días normales, sin partituras dramáticas, ni primeros planos extremos, ni tomas editadas de múltiples cámaras, querido lector.

Soy yo quien ha dado el significado de la definición a esos momentos por los pensamientos que me permiten alcanzar o el carácter que me permiten encarnar o las personas con las que me han puesto en contacto, no por la calidad cinematográfica que me proyectaron.

El día del accidente automovilístico fue un día que definió mi vida.

Por un lado, pude ver detrás de las cortinas (o lo que pensé que era al menos UNA cortina que para mí hacía perfecto sentido de la naturaleza aparentemente caótica de las circunstancias) de lo que creemos que es “el mundo real” de la materia sólida, del dinero ganado duramente, la parte opuesta del estado del sueño, ¿ves?

Pude ver detrás de TODAS las apariencias, incluso las que me he negado a enfrentar en mí mismo. Y lo que vi es más real que la vida misma, tanto, que hace que parezca un sueño breve muy pálido, sombrío y vago.

Pude ver cómo somos, de hecho, todos Uno, parte de Todo Lo Que Es, solo una mirilla a través de la cual la Mente Universal proyecta su Luz Omnipresente, en una serie infinita de mirillas. Pude sentir La Verdad escondida en la Omnisciencia de la Eternidad y la compasión perfecta vista en la Omnipotencia del Amor Incondicional. Estaban fluyendo a través de mí, estaba fluyendo de vuelta hacia ellos, al fin.

En el momento en que nos golpearon, después del juicio de la mente física sobre el otro conductor, lo comprendí. Se suponía que ese evento no era nuestro llamado a morir, siempre se suponía que fuera nuestro llamado a VIVIR realmente.

Mamá fue llevada a urgencias. Tuvo cirugía debido a lesiones internas graves y milagrosamente atravesó un mes completo dentro de la unidad de cuidados intensivos, solo para volver a casa en huesos, a meses de recuperación y terapia de rehabilitación. Ahora me alegra decir que todavía está con nosotros, completamente recuperada y más fuerte que nunca.

Salí del accidente con pequeños arañazos y solo un hombro izquierdo forzado. No es gran cosa. Así que empecé a tomar fotos de ambos autos como evidencia, notando una botella vacía de tequila en el asiento trasero del otro tipo, diablos, ¡incluso fui entrevistado por el canal local de noticias de TV! Unos días después, conocí al cirujano de mamá y después de mostrarle las imágenes se quedó muy callado, nos miró y dijo: “Tú y tu madre son milagros vivos, ¿sabes?”

“Sí Doc, lo sé, y tú también”.

El otro conductor también está vivo. Llevará una fea cicatriz en la frente por el resto de su vida, no llevaba puesto el cinturón de seguridad y sus bolsas de aire no se abrieron.

Ese día, una parte de todos nosotros murió, para dejar que un ser más fuerte viva en su lugar. Como siempre ha estado ocurriendo dentro de nuestros cuerpos, muertes burbujeantes y nacimientos en la escala de millones por día, pero estoy agradecido de que ninguno de nosotros haya llegado a los obituarios esa mañana.

Hoy estoy feliz de anunciar que hay una muerte en la familia.

Continuará…

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7 comentarios en “>Week 21 – Death in the family > Semana 21 – Muerte en la familia”

  1. I hope that death in the family you are talking about is nothing but the looser inside of you deciding to sacrifice himself for the winner to live!
    You really have a beautiful way to tell stories Alex, I get inside of them each time. Thank you!
    Also, I am happy that accident passed letting behind only a lesson…

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  2. Wow, A. This is so profound and touching. Especially as a person who was in a car wreck and felt that same breath of death on my cheek, leaving me ever so grateful for my life! Your writing is so rich and the storytelling beautiful. Thank you.

    Le gusta a 1 persona

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